miércoles, 29 de agosto de 2012

EL POLÍTICO


El político, ataviado con túnica clara y luciendo espesa barba canosa, sube a la palestra donde, con gran aplomo, anima a los asistentes, asegurando que todo va por el buen camino y que ya estamos próximos a la salida del túnel.
Los presentes, con ropa elegante y caros perfumes, lo vitorean, agradecen su despreocupación por el pueblo y luego se quedan a la fiesta en su honor.
El político sale por la puerta de atrás y entra directo al coche oficial. Justo cuando la puerta se cierra, una botella de cristal impacta contra una de las ventanillas. El político, desconcertado, pregunta qué ha sido eso. Un esbirro le dice que no se preocupe, que habrán aplastado algo.
Cuando el político ya se ha alejado del edificio oficial, un bebé respira por última vez en los brazos sucios de su madre.

jueves, 2 de agosto de 2012

Telefonillo


Llamé al timbre. “¿Quién es?” preguntaron. “Soy yo” respondí. De pronto me puse a temblar. Hace días que no me encuentro.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Persecución amorosa


Descansaba en su camarote cuando un torpedo destrozó el fuselaje del submarino. Toda la tripulación falleció, a excepción suya. Dice que una sirena lo salvó.
Justo cuando termina de contar la historia, mi abuelo se levanta dirección al aseo. Me quedo plantado en el comedor, a medio camino entre la incredulidad y la pesadumbre.
Es entonces cuando una potente explosión, como venida de ultratumba, sacude la casa. Me escondo debajo de la mesa.
Dejo transcurrir un tiempo prudencial y, descolocado, me dirijo al lavabo. Un fuerte olor a salitre, mezclado con una pegajosa brisa, me sacude al llegar. En el suelo, mi abuelo yace al pie del váter con la cabeza ensangrentada. Trozos de metal incrustados en su cráneo.
Una nota en la pila, mojada en uno de los bordes, llama mi atención. La leo:
“Nunca debiste haberme dejado”.
Fdo: Tu sirena.
El forense asegura que el infarto lo fulminó al instante.
Todavía conservo la nota y los trozos de metal. Nadie lo sabe.

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Con este microrrelatorelato participo en el concurso mensual del blog http://estanochetecuento.blogspot.com.es    espero que os guste. Un saludo!

martes, 31 de julio de 2012

MIEDO ESCÉNICO


Siempre he odiado el protagonismo. Por eso, cuando fallecí, opté por no contárselo a nadie. Además, nadie me preguntó, por lo que todo indica que la muerte es algo sobrevalorado si lo comparamos con la Prima de Riesgo o el Bono Alemán, del que continuamente se habla. La única que parece haberse percatado de que algo ha cambiado es mi mujer. Está sorprendida porque ahora como frutas y verduras, mientras que antes era 100% carnívoro. Para colmo, dice que me ve más guapo que hace unos meses y que mi halitosis ha desaparecido. Total, que ahora hacemos el amor cuatro veces por semana, con desespero, como si no hubiera un mañana.
Al final mis padres van a tener razón cuando dijeron que nuestro matrimonio necesitaba de un milagro para revivir.

lunes, 16 de julio de 2012

Ministro Wert

"Wert espera que la subida del

 

IVA a la industria cultural no 


suponga un "perjuicio grave"


Gran confianza la suya, señor Ministro. En qué cabeza cabe el pensamiento de que la subida del IVA no perjudique gravemente a la cultura. Sólo un masón, un socialista o un comunista pensaría algo así. 
Está claro, señor Wert. Entre subir o bajar el IVA, ayudar o no a la cultura, la opción de subirlo y ahogar un poquito más a la industria, es la salida correcta. El lado positivo de todo esto es que nos inflarán un poco más con "arte" comercial, ese que no genera pensamiento y que tanto les ayuda, a ustedes, la clase gobernante, a tenernos constreñidos. Sólo quien tenga dinero podrá producir y sólo quien produzca tendrá dinero. ¿Modo de romper eso? Subiendo el IVA. Más claro no se puede resolver (por cierto, si usted va al médico -¡Dios no lo quiera!- con, pongamos, un problema diarreico, dígale que no le administre un laxante. Si ve que duda el doctor, pregúntele si ha estudiado con el Plan Bolonia".
Total, qué es una subida de 15 puntos (perdón, 13 puntos, es que ya empiezo a notar los recortes en educación) comparada con lo que podría haber sido subirlo 80 puntos. Minucia, minucia y compañía, más bien.
En fin, sólo darle las gracias por esta medida y, claro, por subirnos las tasas para poder estudiar. Esta reforma (anti-reforma, no sé por qué siguen llamando reforma a eso que hace) también va en la línea de su forma de gobernar: que sólo estudien quien pueda pagárselo. 
Nos gusten más o menos las medidas, no podemos negar que su línea ideológica está siendo aplicada con rigor y excelencia. Un ejemplo a seguir. Así sea.



miércoles, 11 de julio de 2012

HUIR DE UNO MISMO

Le habían asignado el caso hacía más de cincuenta años. Al par de años de iniciar la búsqueda, le dijeron que olvidara el suceso y se centrara en otros menesteres. Le explicaron que tampoco era tan grave el robo como para perseguir al ladrón por más tiempo. Sin embargo, él no hizo caso.
Durante los cincuenta años de persecución, viajó, durmió y buscó por lugares oscuros e incomprensibles. Casi todos los días llovía y a él siempre le parecía que la noche era eterna. Casi no recordaba cómo se llamaba aquello amarillo que algunos días se dejaba ver en el cielo, ya que solía trabajar por la noche.
Su mujer tenía serias dificultades para localizarlo. Diez años después del comienzo de la inútil investigación, decidió rehacer su vida. No tenía intención de convertirse en una especie de Penélope moderna. El sentido común y las nuevas tecnologías le dictaban que no debía hacerlo. Además, debía prestar más atención a sus dos hijos.
Un martes, cinco años después de iniciarse la búsqueda, la llamaron del Ministerio Policial para comunicarle que daban, de manera oficial, por muerto a su marido. Ella lo comprendió. Pensó en solicitar que mandaran a otro agente a buscar a su marido, pero decidió no hacerlo. Tuvo la sensación de que si lo hacía, él también entraría en aquel infinito círculo y aún sería más complicado saber quién perseguía a quién. Y si después debía mandarse otro agente a buscar a los otros dos, la situación podía resultar paradójica.
Desde el Ministerio añadieron, además, que archivaban el caso, que ya nadie recordaba el motivo de aquella “huída” (luego la voz impersonal rectificó, y dijo “motivo de aquella persecución”) y que otros asuntos demandaban los recursos de ese caso.
Fue después de cincuenta años cuando ella recibió una carta. En la misiva él explicaba que había encontrado lo que buscaba y que lo había tenido siempre tan próximo, que ni se percató de ello. Maldecía los espejos, decía que podían llegar a ser muy crueles, que le escupen a uno la verdad sin anestesia.